Tengo una amiga farmacéutica, y se puede decir que estudiamos la carrera juntas: como las dos facultades estaban al lado y vivíamos muy cerca, íbamos juntas a la facultad y yo me solía meter en sus clases, y ella venía mucho a mi facultad... a hacerme compañía.Le encanta hacer fórmulas magistrales -y se le dan muy bien, por cierto-, y en esa época me tenía de conejillo de Indias... Uno de sus grandes éxitos era un anticelulítico a base de algún tipo de alcohol, creo, porque daba un frío que me moría y olía a alcanfor. El caso es que, para que fuese eficaz, tenía que empapar unas vendas enormes, enrollármelas por todas partes y, hecha una momia, esperar a ver los efectos revolucionarios de su talento.
Todo esto viene a cuento porque me acaba de llegar la información de un nuevo tratamiento a base de vendas que me ha hecho recordar esos viejos (y divertidísimos) tiempos.
Se trata de Redusmot, y lo venden en Carmen Navarro (60 euros). Se trata de un film plástico que se enrolla en el cuerpo y ayuda a eliminar la grasa localizada. Se puede poner debajo de la ropa y hacer la vida normal, aunque eso sí, no se debe llevar más de 3 horas. Entre los ingredientes que lleva están unos extractos de algas marinas, para activar el metabolismo celular; té verde, diurético; cafeína, para activar la circulación, y ajonjolí, muy rico en calcio.Otra de las cosas que me ha hecho recordar tiempos pasados: cuando era pequeña y mi madre me enjuagaba el pelo con vinagre para que estuviera bonito. Me he acordado de esa época porque me ha llegado su equivalente moderno: Phytocidre, un vinagre especial para aclarar el pelo, y volver a tenerlo lleno de brillo y muy suave.
Además, elimina la cal y los residuos que se van quedando en el pelo. Lleva vinagre de sidra, lavanda, tomillo y extracto de hibiscus. Por cierto, es de Phyto y cuesta 12 euros ¡Mañana mismo lo pruebo!